Descartes En Entrevista

Estructura de la historia

Los jesuitas han elaborado escrupulosamente la teoría, que esencia es que a la divergencia de las autoridades sobre o la no autorización de acto cualquiera es posible elegir su cualquier opinión y guiarse solamente por ello. Además: en unas condiciones de fundarse es admisible en una de las opiniones contradictorias, en otros - sobre cualquier otro, aunque en todo es opuesto primero.

Tratando reforzar las posiciones internacionales del Vaticano, los papás al mismo tiempo querían llevar los órdenes severos en propia casa, de iglesia. Era necesario ante todo atar las manos de aquella parte del clero, que deseaba limitar el poder de los papás.

Sin embargo más terrible - para la iglesia, y para todos los señores laicos del mundo feudal - había una Reforma pública: el movimiento de las partes inferiores - la parte de la ciudad y los campesinos. Estas masas, oponiendo a los opresores espirituales y laicos, borraban de la faz de la tierra los baluartes de la servidumbre - los monasterios y los castillos de los señores feudales laicos.

La orden crecía y se distribuía en aquella medida, en que esto exigían sus tareas especiales del organizador y el inspirador de la contrarreforma: era necesaria no tan organización numerosa, cuánto especialmente recogida y enseñada. La orden de los jesuitas siempre sabía pasar por las fuerzas pequeñas. Además Loyola sabía encontrar las vías cortas al objetivo.

La originalidad de la orden jesuítica en seguida saltaba a los ojos. Las órdenes viejas tenían los monasterios - a sus jesuitas no era. Otros monjes llevaban obligatoriamente las sotanas - el jesuita podía ir y en la ropa laica, si esto exigían los intereses de la iglesia; él podía hasta esconder el accesorio a la orden.